PASTA AL PESTO CON POLLO

Ingredientes:

400 g de pasta (como fusilli, penne o spaghetti), 2 pechugas de pollo sin piel y sin hueso, Sal y pimienta al gusto, 2 cucharadas de aceite de oliva, 1 taza de pesto (puedes usar pesto comprado o hacerlo en casa), 1/4 taza de queso parmesano rallado, Hojas de albahaca fresca (opcional, para decorar), Piñones tostados (opcional, para decorar). Para el pesto casero (opcional): 2 tazas de hojas de albahaca fresca, 1/2 taza de queso parmesano rallado, 1/3 taza de piñones, 2 dientes de ajo, 1/2 taza de aceite de oliva, Sal y pimienta al gusto.

Preparación: 

Preparar el pesto: Si decides hacer pesto casero, coloca las hojas de albahaca, queso parmesano, piñones, y dientes de ajo en el procesador de alimentos. Procesa hasta que se mezclen groseramente, luego, mientras el procesador está funcionando, añade el aceite de oliva en un chorro constante. Sazona con sal y pimienta al gusto. Reserva. Cocinar la pasta: Cocina la pasta según las instrucciones del paquete hasta que esté al dente. Guarda una taza del agua de la cocción antes de escurrir la pasta. Cocinar el pollo: Mientras la pasta se cocina, condimenta las pechugas de pollo con sal y pimienta. Calienta el aceite de oliva en una sartén a fuego medio-alto y cocina el pollo hasta que esté dorado y completamente cocido, aproximadamente 6-7 minutos por lado. Deja reposar unos minutos y luego córtalo en tiras o cubos. Combinar: En la misma olla donde cociste la pasta, a fuego bajo, mezcla la pasta con el pesto. Añade un poco del agua reservada de la cocción para crear una salsa más ligera y cremosa. Añade el pollo cocido a la pasta y mezcla bien. Servir: Sirve la pasta caliente, espolvoreada con queso parmesano, decorada con hojas de albahaca fresca y piñones tostados si lo deseas. Este plato es perfecto para una comida rápida entre semana, pero también lo suficientemente especial para recibir invitados. ¡Disfrútalo!